sábado, 21 de agosto de 2010

Tiempo de descanso y fraternidad

Mbote, bandeko.

Aquí estoy de vuelta, este último mes ha sido... ¡catártico!

Empecé dando una tanda de Ejercicios Espirituales a las religiosas de la Familia del Sagrado Corazón aquí en Kinshasa. Fue una semana muy buena en la que "desconecté" del mundo y me centré en Aquel por el que lo estoy dando todo.
Aunque se supone que era yo el que tenía que "ayudar" a las monjas, fueron ellas y el Buen Dios las que me ayudaron a centrarme más en lo que es esencial.

Terminé los Ejercicios un sábado y el domingo ya estaba de viaje a isiro, a unos 2.000 km al norte de Kinshasa, donde trabaja un buen grupo de Consolatos.
El viaje fue muy bien, sobretodo porque "estrenamos" un nuevo avión de la compañía CAA 8Compañía Africana de Aviación) e hicimos el viaje en menos de dos horas. ¡Tenía hasta televisión! Aunque se equivocaron y al inicio nos pusieron los 10 últimos minutos de la película, con lo que nos fastidiaron el resto (que lo pusieron después...¡pero en español! No sé, deferencias que tuvieron con uno).

Ese mismo domingo, por la tarde empecé una nueva tanda de Ejercicios. Esta vez con mis hermano@s Consolat@s del norte. Podéis suponer, me ayudaron a profundizar y seguir en la misma tónica que había empezado en Kinshasa. Fue muy bbueno porque tuve mucho tiempo para hablar con cada un@ personalmente. Incluso con cuatro que se ordenaron diáconos
justo después de los Ejercicios y con los que había vivido un año en Kinshasa el año pasado.

Podéis imaginar que este subidón espiritual me produjo una alegría inmensa porque cuando uno puede permitirse el lujo de dedicarle un poco más de tiempo a uno mismo, a Dios, a lo que hace, a cómo vive y cómo es con los otros... pues parece que la vida tenga otro color. Bonito, de verdad.

Y ya después vino lo mejor, las visitas a nuestras misiones. En el norte, tenemos varias presencias: Mbengu, Neisu, Nolua, Somana, Procura de Isiro, Casa Óscar, Gajen, Bayenga y Ekengo (si no me equivoco).

Bueno, pues me dio tiempo a pasar un ratito por todas menos en la primera porque caía muy a desmano (a unos 188 km de Isiro y por una carretera endiablada). De todas formas, en total creo que hice aproximadamente unos 500 km en moto, lo cual por estas carreteras que hay por aquí no está nada mal para hacerlo en sólo dos semanas.

Lo primero es lo primero, así que justo después de los Ejercicios, como acabo de deciros, fue la ordenación de siete diáconos, de los cuales cuatro eran "nuestros" (dos kenianos, un congoleño y un colombiano), dos de la diócesis de Isiro-Ñangara y uno de los Dominicanos. La celebración estuvo muy bien y la fiesta no desmereció. Fue un momento para dar gracias a Dios sobretodo por aquellos con los que compartí mi primer año en la cada de formación de Kinshasa.

Finalmente, el martes me fui en moto con Andrés a Bayenga, una misión que tenemos donde hay mucha población de pigmeos Bambuti y que está a unos 150 km de Isiro. El viaje fue bien porque aunque estaba nublado no nos llovió y llegamos en unas siete horas y media. Había tramos
complicados en la carretera pero Andrés los solventó con oficio. Ya lleva casi cinco años en esta misión.

La comunidad está formada por Andrés, Flavio (con el que trabajé en Costa de Marfil y que fue mi maestro de noviciado en 1991-92), Evans, un keniano recién ordenado y David, uno de los diáconos recién ordenados. Me acogieron de maravilla y estuvieron siempre disponibles
a acompañarme donde fuera. Actualmente, la comunidad está construyendo la casa donde habitarán porque por el momento están de "prestao" en una de las casas que el pueblo tenía para los profesores. Esto les lleva mucho tiempo porque tienen que estar presentes en todo momento.
David me llevó un día en moto a Wamba donde pude visitar las familias de varios de nuestros misioneros y donde conocí el Centro Pastoral y la Radio Nepoko donde estuvimos presentes durante varios años.
Pero lo que realmente me sedujo fue la visita a Ekango, un campamento pigmeo a 20 km de la misión. Hay que hacer 19 km por la carretera y luego, uno hacia el interior de la selva. ¡Impresionante! Aquí os pongo algunas fotos para ir haciendo boca pero comentaré mis
impresiones otro día que hoy ya me he extendido mucho.

Abrazos y besos, especialmente a Joaquín, Mar y Astor.


Fraternellement, Ramón

2 comentarios:

Fernando dijo...

Nos alegramos mucho de tu tiempo de encuentro y reposo y de que hayas vuelto con tanto ánimo al tajo. Muy bonitas las fotos, espectacular tu indumentaria de motero.
Un abrazo de toda la familia Barrera Esteban

Mr. Inclinado dijo...

Astor agradece, a su manera, el detalle... y sus padres también. Ganas de verte por aquí para que des tu visto bueno (véase bendición) al mañileño... Un fuerte abrazo, pues.