domingo, 16 de enero de 2011

10 años en Africa

Mbote, bandeko.

Hoy hace diez años.
Sí, el 16 de enero de 2001 llegué a este continente. En España, gobernaba Aznar, estaba en circulación la peseta y, en Estados Unidos, las Torres Gemelas eran un símbolo visual del imperio capitalista.

Ya han pasado diez años, siete y medio los pasé en Dianra, en Costa de Marfil y ahora llevo dos y medio en Kinshasa, en la República Democrática del Congo.
Algunas experiencias me han marcado de una forma particular: Dianra supuso hacer realidad el sueño de mi vida: el lugar, las relaciones y la amistad, la pluralidad religiosa, las tradiciones culturales de los Senufó, sentirme protagonista de un proyecto pastoral (aunque compartí el honor con el Dios Abbá), redescubrir la vida de Jesús de Nazaret a través la educación, la salud, la mujer y el campo, vivir una rica vida comunitaria intercultural con hermanos de Italia, Kenia, Colombia, Argentina, Mozambique y Congo.

La realización de mi sueño también conllevó otros aprendizajes más crucificados: la guerra, el aislamiento, los bebés muertos, las incomprensiones culturales y pastorales, el sufrimiento de las mayorías y la injusticia (que llegué a tolerar).

Me resulta más difícil sintetizar Kinshasa porque es lo que estoy viviendo en la actualidad. Kinshasa implica plasmar con mi compromiso que hago parte de una familia, la Consolata, con todos los claroscuros que toda familia tiene.

Es la consecuencia de ser parte de una institución. Es la otra cara de la moneda. Es privilegiar otros parámetros que también hacen parte de mí: el acompañamiento, el discernimiento, la presencia, el trabajo como contribución económica (no tanto como realización personal), la soledad del acompañante, la riqueza de formar parte de un equipo formativo intercultural, la gestión del dinero y la transparencia, la presencia entre los excluidos circunscrita a un espacio y un tiempo (no como algo vital).

Este contexto también me ha desvelado de forma más clara ciertas taras que me acompañan desde siempre: una cierta inseguridad, falta de riesgo para abrir nuevos caminos y de liderazgo para guiar un grupo.

Diez años después, le doy gracias al Abbá por dejarme seducir por Jesús, el Galileo, el que después fue llamado Cristo, y por hacer que esté atento a los impulsos de la Ruah Santa.
Ya veis no es moco de pavo y ahí sigo, cabezota, creyendo en lo que me mueve y viviendo lo que creo (aunque con ambigüedades, como siempre), humanidad y divinidad entremezcladas, indisolubles.
También os comparto algo de esta última semana. El ambiente en Kinshasa se está deteriorando progresivamente. La mayoría gobernante ha sacado adelante la reforma para que las próximas elecciones sean a una vuelta y no a dos como establecía la Constitutción. La razón esgrimida ha sido presupuestaria (gran falacia, con todo lo que se llevan por la cara la mayoría de la élite gobernante) y el ejemplo marfileño (y antes, keniamo y de Zimbabwe). Otra gran falacia porque el único problema marfileño ha sido que el que ha perdido no ha reconocido su derrota. El problema no es uno o dos turnos.
Este cambio se ha hecho muy rápido y sin dejar tiempo a abrir un debate que pudiera "crear opinión", así que me temo que las elecciones ya están viciadas (y quedan todavía diez meses hasta que se lleven a cabo).

El segundo hecho que ha enrarecido el ambiente es que en menos de dos semanas, han aparecido dos universitarios muertos en el campus (donde se vive en régimen de internado). Esto ha hecho explotar la cólera de sus compañeros por la falta de seguridad y ha habido varios muertos en los enfrentamientos con la policía)

Estos dos hecho están enrareciendo mucho el ambiente por aquí y creo que de aquí a noviembre est se va a caldear de lo lindo (me gustaría equivocarme en mi profecía).
Bueno, bandeko, mucho ánimo en esta cuesta de enero, ya veis que cada uno tiene la suya, Túnez, Costa de Marfil, Argelia, Brasil, Congo... Que la fuerza nos acompañe.

Ramón

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Fraternellement, Ramón

domingo, 9 de enero de 2011

Feliz Año

Mbote, bandeko.

Agradezco los comentarios de los que me siguen en este blog. Me da ánimos para seguir compartiendo con vosotr@s mis preocupaciones e inquietudes.
En Kinshasa, estamos inmersos en el proceso a cinco militares por el asesinato del defensor de los derechos humanos, Floribert Chebeya y su chófer. Tuvo lugar en junio del año pasado y fue una emboscada de la policía. A ver si consiguen llegar hasta el final y depurar responsabilidades.
La semana también ha sido movida por el globo-sonda que ha lanzado el portavoz del gobierno diciendo que están pensando en hacer las elecciones en una vuelta (y no en dos, como afirma la Constitución). El gobierno está viendo lo que pasa en Costa de Marfil, donde si hubiera habido una vuelta, Gbagbo habría ganado sin problemas. pero como hubo dos, la oposición se unió y ahí están todos bloqueados: uno que no quiere irse y el otro que se muere de ganas por llegar. Pero más bombazo fue que al día siguiente en cardenal Monsengwo, arzobispo de Kinshasa y hombre de mucho peso político en el país, hizo unas declaraciones afirmando que no sería muy representativo llegar al poder con sólo el 20% de los votos de la población.
La respuesta de Monsengwo hizo que el portavoz del gobierno respondiese diciendo que el arzobispo se había precipitado y que no tenía que haber mostrado sus preferencias. A ver lo que pasa, porque se prevén elecciones en noviembre de este año.
Desde luego, me sigue doliendo la situación de Costa de Marfil porque es la población más sencilla la que sufre más. El bloqueo de dinero no pondrá en aprietos al presidente sino a la población. El hecho de que los intermediarios del cacao hayan empezado a pagar a Ouattara en vez de a Gbagbo es un cambio significativo porque es una de las entradas más importantes del país. No sé si el estrangulamiento económico podrá con Gbagbo cunado no pueda pagar a los funcionarios y al ejército. Pero ciertamente, los próximos años no serán socialmente sencillos en un país donde las milicias de Gbagbo no se van a cruzar de brazos y donde Ouattara tendrá que pagar un precio económico a todos los apoyos que está recibiendo del exterior.
Me parece curioso que el único presidente de África del oeste que se ha desmarcado del resto ha sido John Atta-Mills, el presidente de Ghana, que precisamente hacía parte de la oposición y llegó al poder tras unas elecciones serenas y pacíficas donde hubo alternancia del poder el año pasado. Digo que me parece curioso porque, en teoría su trayectoria se asemeja a la de Ouattara pero mantiene una neutralidad que está levantando chispas en el seno de la CEDEAO.
Por lo demás, yo sigo yendo a la Fundación. El otro día encontré un nuevo bebé de tres días. Sus padres lo habían abandonado. Ya son once niñ@s de menos de dos años que están en la Fundación. Por otro lado, el padre de una niña que tenía un problema en una pierna llegó el otro día y se la llevó. La niña tenía ya unos once años. No sé, me parece muy fuerte, abandonas a tu hija, la Fundación la cuida, la lleva a la escuela... y cuando al padre le apetece viene y se la lleva de nuevo.
Bueno, esto es lo que hay.
Ah, se me olvidaba deciros que del 28 de diciembre al 1 de enero estuve en Lonzo, a unos 240 km de Kinshasa hacia el este. Un sitio precioso, una carretera recién construida por los chinos con algunos tramos no muy bien hechos pero que fue una gozada porque lo hice en unas tres horas. El paisaje era precioso, con unas explanadas verdes bellísimas y unos valles creados por unos ríos preciosos.
Esta carretera la construyeron en dos tramos: una la hicieron los chinos y otra los franceses. En total son unos 500 km y forma parte del contrato que firmó el gobierno con los chinos: explotación de minerales a cambio de carreteras, escuelas y hospitales. Pero, ¿quién nos muestra que "el trueque" es justo? No sé, a mí me recuerda a los colonos que a principios del siglo pasado traían cuentas de vidrio y con eso pagaban las tierras donde explotaban el caucho.
Me he leído en menos de una semana el último libro de Vargas Llosa (gracias a mi hermano que me lo envió). Las primeras 150 páginas hablan del Congo a través la vida de Roger Casement, el primer cónsul de Inglaterra en estas tierras. El libro me gustó mucho y se lo recomiendo a todo el que quiera descubrir la vida de un hombre que luchó por la justicia y los derechos humanos y murió condenado a la pena de muerte. Una frase se me ha quedado grabada de este libro: "un hombre es muchos hombres"

Un abrazo.
Ramón

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Gracias por seguir confiando en mí

Mbote, bandeko.
Sí, mucho silencio. A veces, es bueno callarse y dejar espacioa otros.
Descubro con dolor los acontecimientos postelectorales en Costa de Marfil y aún con más cabreo (que no dolor) su ausencia en los periódicos españoles.
Eduardo Galeano hablaba de pueblos ninguneados. Otros de pueblos superfluos. Yo lo llamaría globalización selectiva. ¿Por qué no tienen espacio hasta que no haya imágenes de muertos a machetazos? ¿Por qué nos saltamos todos los pasos previos que conducen a situaciones deplorables y vamos directamente a lo "espectacular"? Mi teoría (ni contrastada ni corroborada) es que en España todo lo que haga referencia a África tiene que ver con hambre, guerras y Sáhara. Y si no hay ni hambre, ni guerras ni Sáhara pues... no existe. Por ejemplo, hace un mes hubo elecciones en Tanzania, el presidente fue reelegido y no hubo problemas, ¿alguien se enteró en España que en un país africano había habido elecciones y no había habido disturbios? Por ejemplo, un albino, minoría oprimida en Tanzania, fue elegido parlamentario, lo cual fue un hecho cualitativamente importante para la historia de este país. Claro, pero ni hambre, ni guerra, ni Sáhara.
Cambio de tercio, en el Congo la élite y los cristianos de Kinshasa están muy cintentos porque al arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo, lo han nombrado Cardenal y mañana habrá una eucaristía en el estadio de fútbol de Kinshasa para "dar gracias a Dios". Digo la élite y los cristianos de Kinshasa porque simultáneamente, la situación en el este, en Butembo, sigue insostenible. Aquí no hay cardenal ni papa que valga, aquí se sigue con la misma historia, se cargan a jóvenes, estudiantes, intelectuales, comerciantes, padres y madres de familia, agricultores, curas... Estas esquizofrenias históricas me traen de cabeza, sin embargo el criterio siempre es el excluido, el ninguneado, el superfluo...
Y como todo cura que se precie tiene que ser trinitario, aquí va el tercero: han venido 210 parlamentarios europeos para la reunión en Kinshasa del ACP (que no os pienso decir lo que es, así que arregláoslas en la red). Ayer mismo me crucé un autobús de estos parlamentarios a las ocho y cuarto de la mañana. Me gustó que eran madrugadores para ir al trabajo. me cabreó verles escoltados por un policía motorizado que les iba abriendo paso por las calles de la capital para que no sufrieran los atascos eternos que padecemos los "autóctonos". ¿Os imagináis lo que supone 210 parlamentarios?: traerlos de Europa, hoteles, comidas, recepciones (hasta Kabila "les invitó" el otro día a todos -supongo que no con su sueldo sino con el dinero de l@s congoleñ@s-), dietas... ¿habrán comprado regalitos exóticos para regalar a sus hijit@s?
sí, hoy estoy un poco rebotado, será que se acerca Navidad y ciertas cosas me ponen de una mala leche...
A ver si le doy un poco de fluidez a esto del blog que parezco los ojos del Guadiana (que, por cierto, no sé si este dicho con el cambio climático todavía es pertinente).

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Fraternellement, Ramón

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Experiencias en el norte congoleño

Mbote, bandeko!

Aquí estoy dispuesto a seguir compartiendo con vosotr@s mi experiencia por el norte congoleño (mientras la prensa habla del borrador del informe de la ONU sobre el genocidio hutu a manos de las milicias tutsi y el AFDL -el movimiento armado que condujo al poder a Laurent Kabila-. También he leído algo sobre un brote de viruela en el Congo "30 años después". Bueno, eso lo dejo para los macros, hoy prefiero concentrarme en lo micro, que es lo que más me ha tocado el corazón durante este verano.

Como os decía hace 10 días, Ekango es el campamento pigmeo donde los missioneros de la Consolata van con mayor regularidad. En la primera foto que os mandé el otro día se ve detrás la casa de los Consolatos, fue construida por los pigmeos y, si os fijáis bien, en el ángulo izquierdo se puede apreciar un panel solar "de quita y pon".

Normalmente, el misionero pasa unos tres o cuatro días a la semana en este campamento y su presencia está centrada en las áreas de la agricultura (ya que los pigmeos son cazadores), la salud, la educación, la gestión de conflictos (con los bantúes) y la presencia y la vida con ellos.

Es una presencia que me impresionó mucho porque exige bastante físicamente pero se recibe mucho afectivamente de la amistad con los pigmeos Bangbuti.

Hay dos animadores bantúes (que se ven en la primera foto que os mando y en la de la otra semana) que están construyendo su casa en el campamento, con lo que se podrá asegurar su presencia permanente y su función de mediadores interculturales.

En esta foto se pueden apreciar las prácticas de tiro de los pigmeos para poder luego darse a la caza. Me impresionó su gestión del tiempo, la absorción de antivalores de las culturas bantúes (alcohol, sobretodo), su disponibilidad y su fortaleza, ya que su medio donde se sienten más a gusto es en la selva.

Habría mucho que compartir de este tipo de presencia pero yo lo resumiría en una expresión que nos comentó Paulo Suess en el curso que hice en Brasil hace tres años: "es hora de pasar del ad gentes al inter gentes". Bueno, pues más o menos es eso lo que los misioneros de la Consolata están intentando hacer con esta presencia.

Yo casi puedo decir que hasta me sentí orgulloso de pertenecer a esta familia que está en esta situación tan de frontera, tan a la periferia, tan... en la selva.

Bueno, otro día os sigo contando mi viaje por el norte.

Abrazos, besos y.. ¡Felicidades a Fernando y Alicia, veinte años!

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Fraternellement, Ramón


sábado, 21 de agosto de 2010

Tiempo de descanso y fraternidad

Mbote, bandeko.

Aquí estoy de vuelta, este último mes ha sido... ¡catártico!

Empecé dando una tanda de Ejercicios Espirituales a las religiosas de la Familia del Sagrado Corazón aquí en Kinshasa. Fue una semana muy buena en la que "desconecté" del mundo y me centré en Aquel por el que lo estoy dando todo.
Aunque se supone que era yo el que tenía que "ayudar" a las monjas, fueron ellas y el Buen Dios las que me ayudaron a centrarme más en lo que es esencial.

Terminé los Ejercicios un sábado y el domingo ya estaba de viaje a isiro, a unos 2.000 km al norte de Kinshasa, donde trabaja un buen grupo de Consolatos.
El viaje fue muy bien, sobretodo porque "estrenamos" un nuevo avión de la compañía CAA 8Compañía Africana de Aviación) e hicimos el viaje en menos de dos horas. ¡Tenía hasta televisión! Aunque se equivocaron y al inicio nos pusieron los 10 últimos minutos de la película, con lo que nos fastidiaron el resto (que lo pusieron después...¡pero en español! No sé, deferencias que tuvieron con uno).

Ese mismo domingo, por la tarde empecé una nueva tanda de Ejercicios. Esta vez con mis hermano@s Consolat@s del norte. Podéis suponer, me ayudaron a profundizar y seguir en la misma tónica que había empezado en Kinshasa. Fue muy bbueno porque tuve mucho tiempo para hablar con cada un@ personalmente. Incluso con cuatro que se ordenaron diáconos
justo después de los Ejercicios y con los que había vivido un año en Kinshasa el año pasado.

Podéis imaginar que este subidón espiritual me produjo una alegría inmensa porque cuando uno puede permitirse el lujo de dedicarle un poco más de tiempo a uno mismo, a Dios, a lo que hace, a cómo vive y cómo es con los otros... pues parece que la vida tenga otro color. Bonito, de verdad.

Y ya después vino lo mejor, las visitas a nuestras misiones. En el norte, tenemos varias presencias: Mbengu, Neisu, Nolua, Somana, Procura de Isiro, Casa Óscar, Gajen, Bayenga y Ekengo (si no me equivoco).

Bueno, pues me dio tiempo a pasar un ratito por todas menos en la primera porque caía muy a desmano (a unos 188 km de Isiro y por una carretera endiablada). De todas formas, en total creo que hice aproximadamente unos 500 km en moto, lo cual por estas carreteras que hay por aquí no está nada mal para hacerlo en sólo dos semanas.

Lo primero es lo primero, así que justo después de los Ejercicios, como acabo de deciros, fue la ordenación de siete diáconos, de los cuales cuatro eran "nuestros" (dos kenianos, un congoleño y un colombiano), dos de la diócesis de Isiro-Ñangara y uno de los Dominicanos. La celebración estuvo muy bien y la fiesta no desmereció. Fue un momento para dar gracias a Dios sobretodo por aquellos con los que compartí mi primer año en la cada de formación de Kinshasa.

Finalmente, el martes me fui en moto con Andrés a Bayenga, una misión que tenemos donde hay mucha población de pigmeos Bambuti y que está a unos 150 km de Isiro. El viaje fue bien porque aunque estaba nublado no nos llovió y llegamos en unas siete horas y media. Había tramos
complicados en la carretera pero Andrés los solventó con oficio. Ya lleva casi cinco años en esta misión.

La comunidad está formada por Andrés, Flavio (con el que trabajé en Costa de Marfil y que fue mi maestro de noviciado en 1991-92), Evans, un keniano recién ordenado y David, uno de los diáconos recién ordenados. Me acogieron de maravilla y estuvieron siempre disponibles
a acompañarme donde fuera. Actualmente, la comunidad está construyendo la casa donde habitarán porque por el momento están de "prestao" en una de las casas que el pueblo tenía para los profesores. Esto les lleva mucho tiempo porque tienen que estar presentes en todo momento.
David me llevó un día en moto a Wamba donde pude visitar las familias de varios de nuestros misioneros y donde conocí el Centro Pastoral y la Radio Nepoko donde estuvimos presentes durante varios años.
Pero lo que realmente me sedujo fue la visita a Ekango, un campamento pigmeo a 20 km de la misión. Hay que hacer 19 km por la carretera y luego, uno hacia el interior de la selva. ¡Impresionante! Aquí os pongo algunas fotos para ir haciendo boca pero comentaré mis
impresiones otro día que hoy ya me he extendido mucho.

Abrazos y besos, especialmente a Joaquín, Mar y Astor.


Fraternellement, Ramón

domingo, 18 de julio de 2010

50 años de "independencia"

Mbote, bandeko.

Sí, mucho tiempo desde la última vez que os escribí. Bueno, junio siempre es un mes muy liado entre evaluaciones, ordenaciones, votos perpetuos, fiesta de la Consolata. No, no son excusas, sino momentos de fraternidad y de alegría que hemos vivido por estas tierras.

Pero este país acaba de vivir uno de esos momentos "catárticos". El 30 de junio celebró por todo lo alto 50 años de "independencia". El rey de Bélgica vino para la ocasión (hacía 25 años que no venía por aquí) y hubo unos trece jefes de estado africanos que también estuvieron presentes, incluso vino un enviado del Vaticano.

Kabila montó un desfile de unas quince mil personas. Por aquí desfiló to er mundo. Os quedaréis alucinados pero hasta los "niños de la calle" desfilaron descalzos bajo la bandera del partido de Kabila. Lo justificaron diciendo que el partido es de todos: de los pobres y de los ricos. En fin, un poco patético a mi modo de ver.

Han arreglado unas cuantas avenidas siempre en el centro de la ciudad, con lo que ahora los que tenemos coches vamos más a gusto y no hay tantos embotellamientos. pero los barrios periféricos siguen en condiciones pésimas: sin luz, sin alcantarillado, sin agua...

Una buena noticia se produjo al día siguiente, cuando el FMI y el BM anunciaron que se condonaba el 90 % de la "deuda" del Congo con estas dos institutciones. Es maravilloso, ahora en vez de pagar el 125% del PIB en intereses, sólo pagaremos el 15%. Ya veis estamos como unas castañuelas. Se calcula que el gobierno se ahorrará unos 125 millones de dólares cada mes, con lo que espero que empiece a saldar la "deuda interna" ya que los funcionarios y los pensionistas siguen sin cobrar sus salarios.

Creo que en España os enterasteis de un accidente que hubo el dos de julio con casi 250 muertos. Se produjo a 70 km de Bukavu, en el este del Congo. era un camión cisterna que venía de Tanzania. Hubo varios factores que confluyeron hasta llegar al fatal desenlace: primero, circulaba de noche, lo cual está prohibido; segundo, iba con exceso de velocidad; tercero, había un coche mal aparcado. Todo esto hizo que se produjera el accidente. ¿y la explosión? Pues, después del accidente todo el mundo se acercó para hacerse con la gasolina que se perdía y una mamá vino con un candil para buscar a sus hijos que le habían dicho que iban también ellos a ganar algo. Así, que el cuarto factor fue la pobreza, la ignorancia lo que hizo que se produjera tal desastre.

No sé me duele en el alma ver cuántas vidas se perdieron por el enriquecimiento de los de siempre: el comercio fraudulento con Tanzania, Burundi, Ruanda y Uganda. ¡QUé pena!

Bueno, amig@s os dejo. El domingo empiezo ejercicios espirituales con unas religiosas y el 25 me iré a Isiro donde me quedaré hasta el 8 de agosto. A ver si tengo suerte y me puedo dar un paseo por nuestra misión de Bayenga, donde están Flavio y Andrés con los pigmeos.

Un abrazo "cincuentenario".

Ramón

domingo, 6 de junio de 2010

Cambio de enfoque

Mbote, bandeko.

Tenía pensado compartiros la buena impresión que me dejó Dar-es-Salaam y Morogoro (Tanzania) durante el encuentro que tuvimos los encargado de la formación de los misioneros de la Consolata en África.Estuve unas dos semanas en el encuentro y me dejó impresionado la limpieza de las calles, la educación de todo el mundo respecto al culturalmente distinto y la belleza de las playas, las montañas y las nubes que parece que adquieran una "cuarta" dimensión.
La verdad es que estaba dispuesto a animaros a todos a contemplar la creación tanzaniana con su Parque del Seringeti, el monte Kilimanjaro y los massai convertidos en los mejores guardas de seguridad de la capital. Todo parecía cobrar ese color diferente que hace ver el amor de Dios en lo bueno, lo bello y lo gratuito.

Pero, de nuevo, la fe se empeña en mostrarse en la incomprensión y el escándalo de la cruz, en lo detestable y estúpido.

Un nombre: Floribert Chebeya.

¿No os dice nada? ¿Ninguna agencia española le ha dado el mínimo de cobertura al asesinato de este hombre?

Apareció muerto en un coche cerca de Mitendi, en el territorio de nuestra parroquia de Mater Dei que está situada en las afueras de la capital en dirección sur. Su cuerpo no tenía rastros de disparos. Parecía que lo habían golpeado y probablemente había muerto estrangulado. El cuerpo de su chófer apareció al día siguiente también muerto.

¿Quién fue Floribert Chebeya?
Un activista por los derechos humanos desde los tiempos de Mobutu. Era el secretario general de la ONG llamada "La Voz de los Sin-Voz" de ecos romerianos y que tenía una gran reputación internacional por sus informes y denuncias.
Originario de Bukavu, su voz empezó a alzarse en los años 80 denunciando la represión mobutista y la persecución de la oposición. Cuando Laurent Desiré Kabila llegó al poder, Floribert se echó a la calle y alertó al mundo que muchos de los niños-soldados de Kabila eran ruandeses, con lo que aparecía la mano de un nuevo caudillo colocado por el poder internacional.
Últimamente fue crítico con las operaciones conjuntas de la armada ruandesa, ugandesa y congoleña en el este y el nordeste del Congo. Se puso de lado del defenestrado Vital Kamerhe (anterior presidente de la Asamblea Nacional) y denunció el presupuesto previsto para las celebraciones de los 50 años de independencia del país que tendrán lugar el 30 de este mes. Recientemente había compartido a sus íntimos que pensaba pedir una audiencia en la Corte Penal Internacional e ir a La Haya. Pero no sabemos cuál era el dossier que tenía entre manos.

Antes de morir habló con su mujer a las cinco de la tarde y le dijo que se había anulado su convocación con el general John Numbi, Jefe de la Policía Nacional Congoleña. Mandó un SMS (él o quien lo asesinó) que decía que "había cambiadod e planes" y que se dirigía a la Universidad Politécnica Nacional (UPN). Ya no sabemos más, sólo nos queda su cuerpo sin vida.

Un cuerpo que se une al de Serge Maheshe y Didace Namujimbo, periodistas asesinados en Bukavu por sus denuncias al poder gubernamental.

Este asesinato me duele especialmente por la persona pero también por el ambiente que crea de inseguridad y de sospecha. Muchas instancias han elevado su voz para proponer una investigación internacional ya que se teme que el propio poder esté implicado. ¿Cuál será el
resultado de esta investigación? ¿Se llevará a cabo con seriedad y llegando hasta los últimos responsables o se detendrá en los ejecutores o chivos expiatorios?

Y todo esto mientras se aproxima la fecha del 30 de junio, la llegada del rey de Bélgica, de altas personalidades internacionales. ¿A quién rendirán honores? ¿Qué motivos tenemos para conmemorar, celebrar? La gente, en la calle dice: "El 30 de junio comeremos asfalto y gravilla". Y no les falta razón porque es lo único que se ve. Los funcionarios siguen siendo mal pagados y con muchos retrasos, la guardia de tráfico recibe sueldos insuficientes y aprovechan esta situación para hacer la vida imposible a los conductores y pedirles dinero...

Lo siento, quise alabar a Dios por la belleza y termino haciéndolo en medio de la vileza.

Un abrazo.

Ramón