miércoles, 21 de enero de 2015

Ecos marfileños (2)

En 2003, la ONU había impuesto sanciones a la Côte d'Ivoire prohibiéndole el comercio de diamantes debido al conflicto civil que empezó en septiembre de 2002. En la actualidad, la situación del país ha cambiado y para restablecer este comercio tienen que seguir el Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley (SCPK).

Bélgica, de una forma completamente altruista e inocente, es el país interesado en que Côte d'Ivoire abra de nuevo el comercio de diamantes. Durante ocho semanas, tres altos funcionarios marfileños serán formados por la Antwerp World Diamond Centre (AWDC) como expertos en diamantes.

Este programa es financiado por un departamento de Asuntos Exteriores del gobierno belga. Así, desde el uno de enero de este año este observatorio vigilancia del comercio de diamantes está ya en funcionamiento. Según los expertos, Côte d'Ivoire podría producir anualmente entre 150 y 200 000 quilates de diamantes brutos durante los próximos años, por un valor de unos 25 millones de dólares.

¿Qué multinacionales saldrán beneficiadas de esta reapertura del comercio de diamantes? ¿En qué condiciones se extraerán? ¿Habrá trabajo infantil implicado? Todos suponemos que, por supuesto, no serán belgas y que todo el proceso será controlado.

El 16 de diciembre de 2014, dos acuerdos de producción e intercambio de productos petroleros fueron firmados entre el gobierno marfileño y la Exxon Mobil. Esta multinacional explorará dos yacimientos petrolíferos durante nueve años y el contrato puede ser prorrogado otros 25 años en caso que el yacimiento pueda ser explotado comercialmente.

Desde diciembre de 2011, Côte d'Ivoire ha firmado ya 22 nuevos contratos de intercambio de productos petrolíferos. Así, se quiere situar la producción de petróleo bruto y de gas natural en unos 60 000 barriles al día para llegar gradualmente en 2020 a una producción de 220 000 barriles al día.

No hay comentarios: